Association Les Enfants du Pérou
Historia

Historia

¿Por qué el compartir?

Voy a intentar explicarles, en algunas líneas, los valores que me condujeron a crear esta asociación.
Cuando era niña, tuve la oportunidad extraordinaria de vivir en un capullo dorado. Cada día lo comprobé mas.

A partir de la edad de ocho años, mientras que vivía aún en la inconsciencia de la infancia, fui sensibilizada al sufrimiento de los otros por mis padres que me obligaban a hacer paquetes que mi madre distribuía a los mas necesitados. Cada semana, mis hermanas, mi hermano y yo teníamos la más estricta prohibición de jugar mientras estos paquetes no estuvieran listos, sobre todo durante el período de Navidad.

Siempre he vivido en el espíritu de compartir: a través de mis elecciones de vida, mis pensamientos y mis valores, pero también y sobre todo por mis actos y mis compromisos. Cuando fuí a Suiza, después de mi matrimonio con un suizo originario de Tessin que conocí en Perú, me comprometí por mucho tiempo con Cáritas y la Organización Internacional de las Obras Sociales Ginebrinas.

Siempre ayudando a mis dos países, tanto Suiza como Perú, en la medida de mis posibilidades, he estado en contacto con un sacerdote de Lima, que pidió mi ayuda. Desde entonces, mi energía se multiplicó para poder ayudar a estos pequeños de una pobreza extrema que crecen abandonados a su suerte. Ayudarles a no perder el coraje, a mejorar su salud y a luchar cada día por su supervivencia y su integridad física y psicológica, víctimas de la injusticia de nuestros sistemas, ignorados por todos, pero sobre todo que no viven este tiempo de la inocencia que debería ser la infancia y que vida no les permite soñar, jugar ni sonreir.

Ésa es mi idea de compartir, y lo se los dedico hoy, agradeciéndoles de todo corazón su preciosa ayuda.

Sonia de Swaim